Avisar de contenido inadecuado

CANTAR DE LOS CANTARES

{
}

PRESENTACION

El Cantar de los Cantares, es decir, el Cantar por excelencia o el Cantar más bello, canta en una serie de poemas el amor mutuo de una pareja de amantes que se juntan y se pierden, se buscan y se encuentran.

En la Biblia hebrea encabeza los libros denominados megillot, los rollos que se leían en las grandes fiestas, y se ubica entre el libro de Rut y el de Eclesiastés. En la Biblia cristiana protestante se encuentra ubicado entre los libros de Eclesiastés e Isaías. En la Biblia católica se encuentra entre Eclesiastés y Sabiduría.

Su canonicidad fue puesta en duda inicialmente en el ámbito judío, pero se estableció firmemente en el Concilio de Jamnia, celebrado a finales del siglo I d.C. bajo la dirección del rabino Yochanan ben Zakai. En la tradición cristiana, este libro siempre ha sido considerado canónico.

A primera vista, el Cantar de los Cantares se estructura como un poema de amor conyugal. Trata de dos amantes, Salomón y Sulamita, que han sido obligados a separarse, pero se buscan con desesperación y declaman su amor de una forma poética, altamente justificada. Se reúnen y vuelven a separarse, siempre con la profunda esperanza de volver a estar juntos para siempre.

Aunque este libro ha sido severamente criticado por su lenguaje sensual, su derecho a formar parte de la Biblia ha sido siempre defendido en el ámbito religioso. Incluso muchos lo contemplan como una alegoría espiritual, que representa el afecto que existe entre Dios y su pueblo escogido, o entre Cristo y su Iglesia.

AUTORIA

Como la tradición indica que el Rey Salomón había compuesto canciones (1ª. Reyes 5:12) se le atribuyó este libro, ya que además el versículo primero del primer capítulo dice textualmente: “Cantar de los Cantares, de Salomón”. Pero a este respecto debe señalarse que la frase hebrea traducida por de Salomón tanto puede significar que él fue el autor del poema, que se le dedicó este poema o, simplemente, que Salomón es un personaje a quien el poema hace referencia. En cualquier caso el hecho indudable es que el nombre del Rey Salomón pesó de modo definitivo en favor de que el Cantar de los Cantares se incluyera entre los libros sapienciales del pueblo de Israel. Por ello es de suponer que la atribución de la autoría del libro al Rey Salomón es ficticia.

A pesar de que muchos opinan que este libro debió componerse en el siglo X a.C., en realidad su redacción se sitúa en el siglo IV a.C. ya que la cultura hebreo-bíblica no surgió hasta el cautiverio hebreo en Babilonia (607 a.C. al 537 a.C.). Además, el hebreo empleado en el texto original es obviamente tardío y contiene varios arameísmos.

LA INTERPRETACION ALEGORICA

Llegó a ser común entre los judíos a partir del siglo II de nuestra era representar el amor de Dios por Israel y el del pueblo por Dios, como las relaciones entre esposo y esposa. Es el mismo tema del matrimonio que los profetas desarrollan desde Oseas (siglo VIII a.C.). Los autores cristianos, sobre todo bajo la influencia de Orígenes (186 al 254 d.C.), siguieron la misma línea que la exégesis judía, pero la alegoría se convierte para ellos en la de las bodas de Cristo con la Iglesia o en la de la unión mística del alma con Dios.

En consecuencia, la mayor parte de los exégetas católicos se adhieren a la interpretación literal y reanudan así la tradición más antigua. No existe ningún indicio de una interpretación alegórica del Cantar de los Cantares antes de nuestra era, e incluso en los rollos de Qumrán no se ha descubierto ningún vestigio de ello.

En definitiva, el Cantar de los Cantares proclama la legitimidad y celebra el valor del amor humano, y el tema no es sólo profano puesto que Dios ha bendecido el matrimonio por su relación afectiva y estable entre hombre y la mujer. No hay problema alguno en que se haya dedicado este libro al matrimonio y en que el Cantar de los Cantares haya sido admitido en el Canon.

ORIGEN DEL LIBRO

Se puede buscar el origen del Cantar de Cantares en las fiestas que acompañaban la celebración de un matrimonio, y se han establecido comparaciones útiles con las ceremonias y los cantos de boda de los árabes de Siria y Palestina. Pero el Cantar de los Cantares no es una colección de cantos populares. Sean cuales fueren los modelos que haya podido conocer el autor de este libro, es un poeta original y un hábil literato.

Los mejores paralelos se encuentran en los cantos de amor del antiguo Egipto, que también son obras literarias, pero no es posible afirmar que el autor del Cantar de los Cantares se haya inspirado en ellos. Israel hubo de tener, como sus vecinos egipcios, una poesía amorosa y, en un ambiente semejante, el lenguaje del amor ha empleado las mismas imágenes y las mismas hipérboles.

ESQUEMA DEL LIBRO

El Cantar de los Cantares no sigue ningún plan definido. Es una colección de cantos a los que sólo les une un tema común: el amor. Los cinco poemas entre los cuales se distribuye la traducción solamente sugieren posibles agrupamientos de unidades más cortas, y no debemos buscar del uno al otro ningún progreso, ni del pensamiento ni de la acción.

Las colecciones de cantos egipcios que han llegado hasta nuestros días tienen la misma disposición. Se trata de repertorios entre los que se podía escoger un espécimen según la circunstancia o el auditorio, y ello explica que las piezas sean variaciones sobre los mismos temas, así como que existan numerosos duplicados. No estaban destinados a ser cantados o recitados todos ellos seguidos.

La división aceptada del Cantar de los Cantares consta de un prólogo, cinco poemas, un epílogo y dos apéndices, entre los que se han repartido los diferentes capítulos y versículos del siguiente modo:

  • Prólogo                    1:1-4
  • Primer poema         1:5 al 2:7
  • Segundo poema      2:8 al 3:5
  • Tercer poema         3:6 al 5:1
  • Cuarto poema         5:2 al 6:3
  • Quinto poema         6:4 a; 8:4
  • Epílogo                    8:5-7
  • Primer apéndice      8:8-12
  • Segundo apéndice   8:13-14

Seguidamente analizaremos las diferentes partes del Cantar de los Cantares con el fin de tener una mayor y mejor comprensión de la hermenéutica del libro.

BREVE RESUMEN DEL LIBRO

Partiendo de la base de que el Cantar de los Cantares es un poema lírico escrito para ensalzar las virtudes del amor entre esposo y esposa, claramente presenta el matrimonio tal como Dios lo concibió: un hombre y una mujer deben vivir juntos dentro del contexto del matrimonio amándose el uno al otro de forma espiritual, emocional y físicamente.

La poesía del libro toma la forma de diálogo entre un esposo, Salomón, y su esposa Sulamita. Podemos dividir el libro en tres secciones claramente marcadas entre sí: el noviazgo (1:1 al 3:5), la boda (3:6 al 5:1) y el matrimonio en su madurez (5:2 al 8:14).

El Cantar de los Cantares comienza antes de la boda, mientras la novia anhela estar con su prometido y sueña con sus caricias. Sin embargo, ella aconseja dejar que el amor se desarrolle naturalmente en el tiempo. Salomón alaba la belleza de Sulamita, superando sus sentimientos de inseguridad acerca de su aspecto. Sulamita tiene un sueño en el cual ella pierde a Salomón y le busca por toda la ciudad. Con la ayuda de unos guardias, ella encuentra a su amado y se aferra a él llevándole a un lugar seguro. Al despertar del sueño, ella repite su consejo de no forzar el amor.

En la noche de bodas el esposo nuevamente alaba la belleza de su esposa, y en un lenguaje altamente simbólico, la esposa invita a su esposo a participar de todo lo que ella tiene para ofrecerle. Ambos se unen en amor, y Dios bendice su unión.

Mientras el matrimonio madura, el esposo y la esposa pasan por una época difícil el cual está simbolizado en otro sueño en el cual Sulamita desaira a su esposo, por lo cual él se va de su hogar. Abrumada por la culpa, ella le busca por toda la ciudad pero esta vez, en lugar de ayudarla, los guardias la golpean, lo cual simboliza su conciencia dolida. Todo termina felizmente cuando los amantes se encuentran y se reconcilian.

Al final del Cantar de los Cantares ambos, esposo y esposa, están confiados y seguros de su amor, y los dos cantan sobre la naturaleza duradera del verdadero amor y ansían estar siempre el uno en presencia del otro.

En cuanto al epílogo del poema, las dos pequeñas coplas del versículo inicial (8:5) no se relacionan con lo que sigue y son independientes entre sí. Parecen ser los comienzos de otros dos poemas que no han sido transcritos, igual que el versículo 13. Esta inconexión del contexto hace inútil toda tentativa de interpretación al respecto.

En ninguna parte del Cantar de los Cantares se había dado la definición del amor como en el versículo 6 del Epílogo. La novia la da aquí en los más fuertes y bellos términos, expresando el poder invencible del amor, su carácter ineluctable y su valor sin igual. Por ello es comprensible que este poema haya sido puesto, como coronación, al final del Epílogo.

Los dos epigramas que componen los Apéndices se han unido de manera secundaria al Cantar de los Cantares, aunque no guardan relación directa ni con los personajes ni con el tema. En el primero (8:8-10), dos hermanos se preocupan del momento en que casarán a su pequeña hermana, pero ésta replica que es suficientemente mayor para guardarse por sí misma. En el segundo (8:11-12), un propietario prefiere su propia viña al viñedo de Salomón con su rica renta. En ambos casos, la alusión al matrimonio ha favorecido su vinculación con el Cantar de los Cantares, más aún cuando en el segundo epigrama se menciona a Salomón.

Hay unas últimas adiciones al Apéndice (8:13-14) que probablemente son el comienzo de un poema no conservado, al que se ha añadido un versículo inspirado en 2:17 del Cantar de los Cantares.

CONCLUSION

Independientemente de la atribución del libro al rey Salomón, la interpretación literaria del Cantar de los Cantares legitima su clasificación entre los libros sapienciales. Como ellos, se preocupa de la condición humana y se considera uno de sus aspectos vitales. Enseña a su manera la bondad y la dignidad del amor que une al hombre con la mujer, destruye los mitos que se le adherían entonces, y lo libera de las ataduras del puritanismo. No debe perderse esta lección para nuestra época.

Por lo demás, es lícito, por encima del sentido literal, aplicar el Cantar de los Cantares a las relaciones de Cristo con su Iglesia, o a la unión de las almas con el Dios de amor, y esto justifica plenamente el uso admirable que de este libro hicieron místicos como San Juan de la Cruz.

Debemos ser conscientes de la confusión que reina en nuestro mundo acerca del matrimonio. La prevalencia del divorcio y los modernos intentos de definir el matrimonio, están en evidente contraste con el Cantar de los Cantares. El matrimonio, según dice el poeta bíblico, es para celebrarse, gozarse y reverenciarse. Y para ello podemos extraer de este libro las siguientes guías prácticas para el fortalecimiento del matrimonio:

  • Dar a tu esposo o esposa la atención que necesita.
  • Tomar el tiempo necesario para conocerse realmente el uno al otro.
  • El ánimo y el elogio, no la crítica, son vitales para una exitosa relación.
  • Disfrutarse el uno al otro y ser creativos.
  • Hacer lo que sea necesario para reafirmar el compromiso matrimonial y la renovación de los votos.
  • Trabajar juntos a través de los problemas que vayan surgiendo.
  • No considerar el divorcio como una solución a los problemas.

Dios quiere que ambos, esposo y esposa, vivan en un amor profundamente pacífico y seguro.

{
}
{
}

Deja tu comentario CANTAR DE LOS CANTARES

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar de usuario Tu nombre